RSC y Comunicación Interna, anticipando la salida de la crisis del COVID 19

La crisis del coronavirus está poniendo a prueba la capacidad de nuestro país para responder a una emergencia sanitaria sin precedentes. En relación a nuestro tejido empresarial, las compañías tienen que hacer frente al descenso de la actividad, a la gestión de los recursos humanos, la gestión de riesgos a todos los niveles, y la solidaridad. Muchas empresas colocan la RSC entre sus grandes prioridades, para ayudar a frenar la pandemia provocada por la expansión del coronavirus, sobre todo a través de la donación de material y servicios, e incluso de sus instalaciones, como han hecho algunas cadenas hoteleras.
Muchas entidades y empresas están volcándose en organizar iniciativas sociales a esta crisis sin precedentes, lo que supone una gran oportunidad para poner en valor la responsabilidad social corporativa y sus implicaciones en beneficio de la sociedad. Las empresas han comprendido que no sólo tienen que pensar en sus propios beneficios, también deben apoyar a la sociedad a través de acciones de impacto social. Las compañías y entidades que en un momento como este actúen con responsabilidad, saldrán reforzadas de esta crisis, y su reputación y buena imagen se verá incrementada de cara a todos sus stakehorlders.

Muchas ONG y Organismos Internacionales, que habitualmente trabajan en países desfavorecidos, están ahora poniendo en marcha iniciativas en España para ayudar a paliar los efectos de la crisis sanitaria. Ejemplos de ello son Médicos Sin Fronteras con la instalación de un hospital de emergencia en Madrid, o Unicef, a través de la distribución de mascarillas y kits de detención del virus.

La comunicación Interna debe soportar el escrutinio público

Cuando se produce una situación de crisis, la comunicación se convierte en una herramienta esencial, y en concreto la comunicación interna cobra especial relevancia para minimizar sus efectos y alinear a trabajadores y colaboradores con la empresa.
Hay que evitar a toda costa que los empleados se hagan preguntas y no reciban respuestas: es fundamental que se sientan plenamente informados sobre lo que está ocurriendo para evitar falsos rumores, dudas e incertidumbre que, además, pueden trasladar al exterior. En momentos de crisis como este, la comunicación interna tiene que hacerse desde los valores, con el objetivo de alinear a empleados y colaboradores con el propósito de la empresa. Debe ser una comunicación fluida y transparente, con un enfoque estratégico y preventivo, a través de canales adecuados para ello. No olvides, tampoco, que la comunicación interna puede convertirse en comunicación externa en cualquier momento, a través de cualquier empleado de la compañía, y que todo lo que en principio era privado, debe sostenerse ante el escrutinio de lo público.
Un ejemplo de la importancia de la comunicación interna es la actual crisis sanitaria que estamos viviendo en todo el mundo, que ha obligado a millones de personas a trabajar desde casa, una fórmula poco arraigada para empleados y empresas en nuestro país (según datos de Eurostat de 2018, solo el 4,3% de los trabajadores en España afirma poder teletrabajar habitualmente desde su casa).

El teletrabajo, una herramienta fundamental en el aislamiento

Las empresas españolas se han encontrado de repente con la necesidad de poner en marcha una modalidad para la que, en su mayoría, no estaban preparadas, y aunque algunas habían organizado simulacros de teletrabajo, a muchas de ellas la crisis del COVID-19 les ha pillado por sorpresa.
Para que la fórmula funcione, es fundamental establecer una comunicación interna fluida y clara con el equipo, trasladar objetivos y recibir su feedback mediante las diferentes formas de tecnología online. Contar con los medios necesarios a través de herramientas que faciliten las video conferencias, etc., es esencial para teletrabajar con éxito con los equipos, con el doble objetivo de mantenerles debidamente informados sobre lo que está ocurriendo y las medias a adoptar, y trabajar de la forma más eficaz posible, pese a las circunstancias.

El propósito de las empresas, más allá del papel

En estos tiempos de cambios trascedentes en los que todo lo que dábamos por cierto se tambalea, es el momento en que las empresas, más que nunca, deben mostrar tanto a sus empleados como a la sociedad, cuál es su propósito y trasmitir en cada gesto sus valores, que, indefectiblemente, deben pasar por contribuir al bienestar social.
La comunicación que hagan las empresas en una situación de crisis sin precedentes, tanto interna como externa, no puede sino contribuir a reafirmar esos valores. Es el momento de demostrar, tanto a los empleados sometidos a un gran estrés por la situación de incertidumbre, como al resto de la sociedad, que la empresa cuenta con un firme propósito intrínseco en su ADN y que es capaz de sostenerlo incluso en las condiciones más adversas.

Olivia Acosta
Senior Advisor

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