Tendencias globales de riesgo 2020

Un año más asistimos a una deriva de polarización y aumento de los nacionalismos que va a dificultar, e incluso incrementar, la probabilidad de que los riesgos globales se intensifiquen, según se desprenden del último Global Risk Report del World Economic Forum.

A sólo unos meses de las próximas elecciones norteamericanas, con un partido demócrata muy dividido, asistimos a un Impeachment que difícilmente saldrá adelante y que, de no hacerlo, reforzará la posición de Donald Trump hacía una política nacionalista y proteccionista que aleja al mundo de soluciones globales cuando los grandes retos que enfrentamos, como diría el historiador Yuval Noah Harari, sólo pueden enfrentarse desde la unión.

El mundo necesita urgentemente encontrar un propósito global. La última conferencia del clima celebrada en Madrid fue clara. Los científicos han avisado y el secretario general de la ONU también. Estamos a punto de no poder ya hacer nada para revertir el proceso de calentamiento global. El Parlamento Europeo y España han declarado la emergencia climática. El consenso es ya global. Tal es así, que este es el primer año que el Global Risk Report del World Economic Forum sitúa a los riesgos relacionados con el medio ambiente, por probabilidad e impacto, entre los más graves. Ninguna otra categoría se ha colocado entre los 5.

 

Es de tal gravedad el escenario y los retos que la humanidad enfrenta en cuestiones clave como medio ambiente, economía, tecnología y la salud pública, que deben encontrarse formas de actuar rápidamente y con un propósito dentro de un panorama global inestable.

Nos desenvolvemos en un mundo incierto donde las viejas alianzas globales decaen y los estados se vuelven hacia dentro produciéndose un desacoplamiento entre los mismos. Los nacionalismos y el “los míos primero” ponen en cuestión los, ya de por sí, complejos equilibrios de poder. La falta de objetivos comunes minimiza las capacidades de la búsqueda de soluciones comunes.

No encontrar de forma urgente vías de colaboración global nos pone ante el abismo del reloj. El tiempo pasa inexorable y la ventana de oportunidad se está cerrando. No queda tiempo para enfrentar riesgos globales capaces de acabar con la especie.

Ediciones anteriores del Informe de Riesgos Globales advirtieron sobre la presión a la baja sobre la economía global por las fragilidades macroeconómicas y la desigualdad financiera. Como señala el informe de 2020 “Estas presiones continuaron intensificándose en 2019, aumentando el riesgo de estancamiento económico. Las escasas barreras comerciales, la prudencia fiscal y la fuerte inversión global, que alguna vez fueron vistos como fundamentales para el crecimiento económico, se debilitan a medida que los líderes avanzan las políticas nacionalistas. “

Según la encuesta de percepción de riesgos globales, los miembros de la comunidad de múltiples partes interesadas ven las “confrontaciones económicas” y la “polarización política interna” como los principales riesgos en 2020.

Amenazas climáticas y pérdida acelerada de biodiversidad

Los últimos cinco años están camino de ser los más cálidos de la historia. Los desastres naturales se están volviendo más intensos y más frecuentes, y el año pasado vivimos un clima extremo sin precedentes en todo el mundo. De manera alarmante, las temperaturas globales están en camino de aumentar en al menos 3°C hacia el final del siglo, el doble de lo que los expertos en clima han advertido es el límite.

Por primera vez en la historia de la encuesta de percepción de riesgos globales, las preocupaciones ambientales dominan las principales preocupaciones a largo plazo. Clima extremo, desastres ambientales, pérdida de biodiversidad, desastres ambientales causados por el hombre presentan la más alta probabilidad. Tres de los cinco riesgos principales por impacto también son ambientales.

Según la encuesta, “El fracaso de la mitigación y adaptación al cambio climático” es el riesgo número uno por impacto y el número dos por probabilidad en los próximos 10 años.

El informe califica la “pérdida de biodiversidad” como el segundo riesgo más impactante y el tercero más probable para la próxima década. La tasa actual de extinción es decenas a cientos de veces mayor que el promedio en los últimos 10 millones de años, y se está acelerando.

La pérdida de biodiversidad tiene implicaciones críticas para la humanidad, desde el colapso de los sistemas de alimentos y salud hasta la interrupción de cadenas de suministro completas.

Consecuencias de la fragmentación digital

Dos tercios de la población mundial poseen un dispositivo móvil. Vivimos en un mundo hiperconectado, hipertransparente e hipervulnerable. La tecnología digital favorece el crecimiento de la economía y beneficios sociales para gran parte de la población mundial. Sin embargo, conlleva al tiempo problemas como el acceso desigual a internet, la falta de un marco de gobernanza tecnológica y la inseguridad cibernética representando un riesgo significativo. Unamos a esto un ciberespacio fragmentado con Rusia aislando su red.

Los encuestados en el Global Risk Report 2020 calificaron el “colapso de la infraestructura de información” como el sexto riesgo más impactante hasta 2030.

Sistemas de salud. Nuevas presiones

Las nuevas vulnerabilidades resultantes de los cambios en los patrones sociales, ambientales, demográficos y tecnológicos amenazan con tumbar una parte importante de los avances conseguidos en los sistemas de salud pública durante el siglo XX.

Las enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades mentales, han reemplazado a las enfermedades infecciosas como la principal causa de muerte, mientras que el aumento de la longevidad y los costos económicos y sociales del manejo de enfermedades crónicas han puesto bajo tensión los sistemas de salud en muchos países.

El progreso contra las pandemias también está siendo socavado por la vacilación de quienes gobiernan (el caso del Corona Virus en China y la respuesta de la OMS son paradigmáticos). Sumemos la resistencia a los medicamentos, que nos pone frente a otra gran reto global. Como dice el informe “a medida que resurgen los riesgos de salud existentes y surgen otros nuevos, los éxitos pasados de la humanidad en la superación de los desafíos de salud no son garantía de resultados futuros”.

Todavía tenemos margen. Cada vez se estrecha más la ventana de oportunidad. Estamos ante un escenario que nos convoca a todos: gobiernos, corporaciones, agentes sociales, ciudadanos. Debemos encontrar nuestro propósito común. Entre tanto, las compañías deben encontrar el suyo en medio de esta sociedad digital. Las tendencias de riesgos corporativos, que a continuación señalamos, dan pistas de hacia donde dirigir nuestros esfuerzos

Comunicación de crisis. Cómo golpearán los riesgos en 2020

1. Cómo protegerse

Mapeo de tendencias globales de riesgo. Desde la perspectiva de los diferentes sectores económicos es preciso mapear cuáles son las tendencias de riesgo globales. Los famosos riesgos ESG+T : medio ambientales, sociales, de gobernanza y su capa tecnológica. Sólo conociendo cómo nos afectarán y su evolución podremos anticipar riesgos y decidir cuántos aceptar y cómo mitigarlos.

2. El activismo digital refuerza su prescripción
La fuerte preocupación social antes los riesgos vinculados a medio ambiente y sostenibilidad, unidos al profundo conocimiento de la conversación digital, han empoderado al activismo que, en muchos casos logra marcar la agenda social y económica. Casos como el de Greta Tumberg, con tan sólo 16 años, son un ejemplo paradigmático.

3. Mayor regulación

La capacidad de ese mismo activismo de marcar las tendencias en la conversación, y las campañas globales organizadas, obligarán a los gobiernos a regular de una forma aún más restrictiva muchos de los sectores económicos. Las compañías se verán abocadas a refundar su propósito corporativo si no quieren acabar perdiendo la licencia social para operar.

4. La polarización y la desinformación en la conversación

Mientras los medios de comunicación parece que comienzan a encontrar un modelo de negocio viable basado en la suscripción, aún estamos muy lejos de lograr que eso suponga regresar realmente al rigor informativo. Entre tanto, algunas de los grandes players informativos, como Twitter, hacen tibios intentos por intentar evitar la desinformación con soluciones que pueden acabar generando una profundización en las cámaras de eco. Otros, como Facebook optan, sin embargo, por seguir monetizando sin pudor la explotación de los datos.

5. Ciberamenazas, IA e IoT
La profesionalización de las mafias que se dedican a la ciberdelincuencia, algunas capaces de contar incluso con departamentos de Recursos Humanos, están poniendo contra las cuerdas a gobiernos y policías de todo el mundo que reconocen abiertamente no contar con suficiente talento instalado para hacerles frente. Las grandes compañías están siendo seriamente amenazadas por bandas de ciberdelincuentes. Entre tanto la privacidad está a punto de desaparecer si no lo ha hecho ya. La tecnología para identificarnos a cualquiera de nosotros a través de videovigilancia es una realidad. Las Deepfakes harán imposible (ya lo hacen) diferenciar la realidad de la ficción. La llegada del 5G y el Internet de las Cosas nos harán aún más vulnerables. Será aún más preciso que las compañías se protejan y protejan los datos de sus clientes.

@LuisSerranoR
Director general

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